Esp.
Entrevista a Bruno Siqueira , artista brasilero por Marcelo del Hoyo.
Enero 2008

Marcelo del Hoyo: En una entrevista comentas que en tu trabajo: “La idea es muy simple, no tiene ningún secreto”. Por mi lado veo un paso más allá sobre la acción planteada; algo que vuela sobre la antropología urbana, la filosofía y la sociología. ¿Qué opinás?
Bruno Siqueira: Si, con certeza. Así como inconscientemente no tengo como negar que este proyecto habla con la antropología urbana. El trabajo dialoga con la experiencia del ser humano en la ciudad, cómo el tiempo funciona en el espacio urbano y cómo las cosas están en movimiento. La suciedad es producto de la sociedad, directamente o indirectamente, y la sensación de cómo el tiempo camina también. En una ciudad como Sao Paulo, donde vivo, la sensación de que las cosas están siempre en transformación se pierde en las preocupaciones naturales de la vida cotidiana. En el principio de este proyecto yo me cuestionaba mucho como podría hacer algo que pudiese cambiar un poco la manera en que las personas perciben las cosas en el día a día, utilizando algo que fuese producto de ellas mismas. Normalmente mi trabajo tiene un plazo menor que los graffiti convencionales, se quedan menos en la calle, entonces puedes notar con mayor facilidad la transformación de una vereda que tenga un dibujo del proyecto. La suciedad vuelve al poco tiempo.

MdH: En las rocas y en los aleros de algunos sitios arqueológicos prehistóricos se encuentran grabados realizados con estrategias similares a tus operaciones (salvando la distancia técnica) ¿pretendés que tu trabajo perdure en el tiempo? o ¿esperás que dure lo que dura el asombro que lleva a la reflexión? ¿Buscás re-editar el ritual mágico de nuestros antepasados?
BS: El tiempo de la transformación de la ciudad, es el tiempo que mi trabajo tiene que perdurar. Yo espero que mi trabajo camine junto con la ciudad. Creo que la esencia de este proyecto es lo efímero. Algunas intervenciones perduran más de un año o dos, otras perduran 3 semanas. Esto me gusta mucho, porque reafirma que las cosas en la ciudad cambian cada una a su tiempo. Me gustan mucho las pinturas antiguas de sitios arqueológicos como la Cueva de las Manos en la Patagonia. Investigué mucho acerca de esto en una época, creo que existen congruencias, pero no en todo.

MdH: Quisiera ir hacia un enfoque filosófico de tus acciones (espero no exagerar sobre el análisis) Veo a la obra entrelazada a la acción (no podría vivir sin ella), a la vez que insertada en el ámbito urbano. Lo que nos hace ver a tu trabajo más allá de los resultados; hay un “acto de reflexión” en un espacio que se define por las relaciones sociales que se desarrollan en él, a la vez que dirigido a quienes lo transitan… No dudo que también eso hace que la obra sea artística, pero hablo de un plus otorgado ¿Qué opinás?
BS: Yo veo que en ciudades como San Pablo, las relaciones sociales en el cotidiano son cada vez menos. En el subte, trenes, autobús, las personas no hablan, no se cumplimentan. Nada. Viven dentro de sus pensamientos diarios, las cuentas que tienen que pagar, los problemas que tienen que resolver, etc. Yo acostumbro caminar mucho en la ciudad y veo que la mayoría de las personas caminan mirando el suelo, no miran al horizonte. Este es uno de los motivos por el que yo realicé tantas intervenciones en el suelo, porque es como una visión inconsciente del caminante. El muro es como una visión consciente, muy utilizada por la publicidad, y esto me interesa menos. Pienso que para una persona que está caminando y mirando el suelo, ver una nueva imagen frente suyo pueda retirarla de sus pensamientos cotidianos al menos por algunos segundos. Si esto acontece, quedaré feliz.

MdH: ¿Cuáles son tus artistas preferidos? ¿de cuáles sentís ser heredero?
BS: Un artista que a mi me gusta mucho es un británico llamado Andy Goldsworthy. Básicamente el realiza intervenciones efímeras en la naturaleza, que siempre dialogan con la noción del tiempo. Esto de sentirse heredero de alguien, creo que no sucede conmigo, pero tengo mucho respecto a todos artistas que empezaron con el graffiti en Brasil y ayudaron a hacer la historia, como Alex Vallauri, Carlos Matuck, Waldemar Zaidler, Maurício Vilaça, John Howard, Ozéas Duarte, Celso Gitahy, Rui Amaral, etc. Hoy día algunos aún hacen graffiti, otros trabajan como artistas plásticos convencionales.

MdH: ¿Qué es lo que viene después de?
BS: No sé o que viene después de este proyecto. Creo que ahora tengo mucho que hacer por ello y en poco intentaré hacerlo, pero obviamente nuevas cosas van naciendo. Espero conseguir organizar intervenciones colectivas con el concepto del proyecto DES-. Me gustan mucho más las experiencias con otras personas. Yo siempre digo que este proyecto no es mío, es de todos, entonces todos pueden participar. Creo que talvez este sea el próximo paso. Las ideas están en el aire.